Escolariza...ción en casa?
Lo cierto es que parece
más bien sacado de una película norteamericana, que de una realidad visible
aquí en España. Me estoy refiriendo al fenómeno conocido como homeschooling,
la opción educativa que evita y deja al margen la escolarización, tanto a niveles
públicos como concertados, y que procede como dice la propia palabra, a llevar
a cabo la educación en el propio hogar familiar.
Se trata de una "vía
educativa" que en contra del modelo tradicional de enseñanza, está en auge
en los últimos años a nivel mundial, especialmente en países como Estados
Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, o la siempre significativa Finlandia,
país puntero en materia educativa. En España, a pesar de que la escolarización
es obligatoria en los niños entre 6 y 16 años, este fenómeno, aunque ilegal y
no regulado -se corre el riesgo de retirarse la tutela, e incluso la patria
potestad, en caso de que la administración de la comunidad autónoma pertinente
denuncie la no escolarización del menor- cuenta, de acuerdo a las últimas estimaciones,
con unas 3.000 familias que siguen este modelo de educación en el hogar,
especialmente en las comunidades de Madrid y Cataluña, donde la inacción de las
administraciones facilita que se consienta esta práctica.
Al margen de todas las
dudas e inquietudes al que un sistema como este puede dejar a la imaginación,
entre los que se encuentra sin duda la formación de los padres-profesores, o si
los niños reciben la educación y adquieren el mismo nivel de conocimientos
requeridos para los niños de su edad sí escolarizados, quiero centrarme en
tratar de analizar la posible relación que estos niños tienen en concreto con
una competencia.
La adquisición de
las competencias sociales y cívicas permite el saber vivir en sociedad
respetando los valores universalmente aceptados y los derechos humanos, así
como comprender la realidad del mundo en que se vive para poder tener las
habilidades para participar completamente de lo que supone la vida cívica. Por
ello, pregunto -perdonad la chapa de la definición- ¿consideráis que unos niños
que reciben la educación en el hogar, van a poder adquirir estas competencias
realmente?
Bajo mi punto de vista,
aunque los niños también socialicen en actividades extraescolares e incluso
tengan relaciones más o menos de amistad con otros, la experiencia de vivir y
compartir tantas horas junto a tus compañeros de clase, no deja de ser otra
habilidad más que no se puede enseñar ni adquirir si no se está allí. Se viven
tantos momentos, buenos y malos, que terminan por ser hechos indirectamente
marcados en uno mismo, unos hechos que te hacen conocer de verdad lo que supone
el mundo social, con sus alegrías y sufrimientos.
Por tanto, mi respuesta
es no. No considero que las competencias sociales lleguen a desarrollarse, al
menos no por completo. Y además, teniendo en cuenta que la infancia y
adolescencia son las etapas en que se han de experimentar las relaciones entre
iguales -para que llegados a la edad adulta estas capacidades cívicas y
sociales se encuentren ya al menos desarrolladas en su mayoría-, no deja de ser
al menos algo inquietante que no lleguen a ello.
Y eso sin hablar de que
educados en el hogar, se corre el riesgo de que los valores que se
inculquen a los niños sean exclusivamente los de la familia, ya que por muy
buena educación y preparación que tengan sus progenitores/tutores -nadie se lo
niega-, al final, siguen siendo adultos con sus propias convicciones y éticas
morales-cívicas. De esta manera, educados en torno a unos valores fijos, no se
conocen completamente los principios que la educación escolar en común con los
iguales te enseña, y que puede -y seguramente así sea- difieran en ciertos
puntos con los que se respiran en el ambiente familiar. No se deja al niño, en
mi opinión, desarrollar una conciencia y capacidad crítica que le permita, una
vez conocidos los valores impartidos en la escuela y en casa, escoger los que
considere más apropiados para sí.
Queda aún mucho por
evolucionar y desarrollar en esta vía educativa, para que bajo mi opinión, sea
una opción completamente válida para la educación. Y aunque siempre haya casos
particulares debidamente certificados y regulados que sean la excepción que
justifique la regla, la escolarización es, a día de hoy, el camino al que
agradecer nuestra formación.

Estoy totalmente de acuerdo con tu posición acerca del "homeschooling", tanto en los argumentos que esgrimes como en la valoración final.
ResponderEliminarMe ha parecido especialmente significativo la mención al riesgo existente de que el alumno solamente reciba la educación en los valores de la familia, y considero que desde las instituciones se deben enseñar unos valores mínimos cívicos. Por lo tanto, a día de hoy solo hay una manera de cumplir con este objetivo: la escolarización formal en el aula.